• Si te gusta la música del noroeste de nuestro país, el charango es tu instrumento.
  • Podrás interpretar rapidamente carnavalitos, huaynos, bailecitos y otros ritmos.

 

 

 

 

 

“Cuando la América Latina india abrió su vientre para parir al cholo, el alma de los pueblos andinos vio nacer también un instrumento mestizo: el charango. Acerado cordaje tenso, diapasón breve, caja armónica hecha con el caparazón del armadillo cordillerano -quirquincho-, unida con la arcilla de las cumbres, mezcla de polvo gredoso y mineral azufrero; clavija kenua, manzano o tama-rindo. Ocho cuerdas, también diez, y también doce, según la comarca, según el ingenio del constructor: Como el mestizo que lo tañe, el charango se expresa en español, pero piensa y siente en quechua profundo, en lenguaje de silencio y viento libre, en amanecer dolido y prolongado ocaso. Oro de tarde colonial esparcido sobre cumbres donde mora la Pacha Mama, aconsejando a sus hijos de bronce: ¡Runachay, ama conkaichu! (indio mío, no te olvides de mí)”.

ATAHUALPA YUPANQUI